Es la fuerza de transformación y tiene 2 enfoques: agradecer por lo que te gusta y disfrutas. Esto te permite elevar la frecuencia vibratoria a felicidad, alegría, dicha y satisfacción. El segundo enfoque está en agradecer lo que no te gusta, hiere o molesta para ver los aprendizajes implícitos en la experiencia y transformar el presente. Se activa en la capa #10 del ADN: Va Yik Ra.